jueves, 5 de febrero de 2015

Son Importantes los Tianguis de Libros Usados Para Preservar la Cultura: Mara Ruiz Esparza

Son Importantes los Tianguis de Libros Usados Para Preservar la Cultura: Mara Ruiz Esparza

Se Pueden Encontrar Libros que ya han Sido “Descontinuados”
Por Carlos Alberto Olvera Zurita
Mara Sofía Ruiz Esparza de Luna, vendedora de libros usados (Foto: Juan Carlos Gómez)
Mara Sofía Ruiz Esparza de Luna, vendedora de libros usados (Foto: Juan Carlos Gómez)
No todos los libros están en internet ni en las librerías, muchos están guardados en estantes y esos son los libros que se venden en el Tianguis Cultural todos los sábados en la Ex Escuela de Cristo, según la librera Mara Sofía Ruiz Esparza de Luna, quien asegura que estos tianguis son sumamente importantes para la preservación de libros que han sido descontinuados.
Los vendedores de libros usados del tianguis cultural se instalan desde las 10 de la mañana hasta las 17 horas, todos los sábados, en el patio delantero de la Ex Escuela de Cristo. Los puestos tienen más de 20 años montándose, ya que anteriormente ocupaban los patios del Centro Cultural Casa Terán, sin embargo, a raíz de la explosión de gas que se registró, buscaron el lugar donde ahora se instalan.
“Al lugar acude todo tipo de personas, de todas las edades y estratos sociales”, así lo afirmó el líder de los vendedores de libros, Jesús Morquecho García, pues van a buscar ejemplares que ya no se encuentran en las librerías de productos nuevos entre la gran variedad de libros usados que hay ahí.
Según Mara, vender libros sigue siendo una actividad productiva pese a las nuevas tecnologías como los libros electrónicos, los cuales son “mucho más baratos” que los libros nuevos, sin embargo no lo son más que los libros usados, dijo que hay gente que es asidua compradora del tianguis cultural y semana tras semana van a comprar algún libro o simplemente “van a pasar el rato”.
Señaló que no hay un promedio confiable de cuántos libros se vendan cada sábado, sino que depende de la fecha, pues, en ocasiones, llega a vender hasta 15 libros y otras veces tan sólo uno o dos. Ella vende todo tipo de libros, desde novelas, teatro, poesía en español e inglés, a libros técnicos y escolares.
Dijo que la literatura no es sólo para intelectuales, pues es tan sólo un medio más de entretenimiento, “yo siempre he dicho que los libros son como la televisión y pueden funcionar también como entretenimiento, no sólo para difundir ideas o conocimiento”.
“Cualquier persona a lo largo de su vida va a necesitar un libro, durante el tiempo escolar y más allá”, expresó.
El negocio consiste en venta y cambios de libros, y es la propia gente la que se acerca a ella, que nunca los busca, “yo siempre les digo: no le roben el oro a su mamá, mejor róbenle los libros y vengan y véndanmelo”, expresó.
Sin embargo, la librera dijo que no se deben menospreciar a los libros viejos pues hay muchos libros que no se consiguen nuevos, debido a que no fueron nunca reeditados, uno de estos ejemplos son los libros de Óscar Lewis, que sólo pueden conseguirse en tianguis y ferias de libros usados, también fue el caso de Rayuela, de Julio Cortázar, que duró muchos años sin ser reeditado y sólo podía ser encontrado usado a precios “muy altos” hasta que volvió al mercado.
“Es muy rico oler un libro nuevo, pero también los hay viejos que huelen muy rico”, apuntó.

1 comentario:

Gonzalo Ramos Aranda dijo...

YO . . . EL LIBRO USADO

“Soy conocimiento, luz y pensamiento.”

Orgulloso grito,
mi origen bendito,
nací en una imprenta,
sin mancha ni afrenta.

Crecí en los estantes,
baldas, confortantes,
pasé varios años
en los entrepaños.

Anaquel, repisa,
sin correrme prisa,
me mostré en vitrinas,
algunas muy finas.

Probé aparador,
también mostrador,
sabia estantería,
de una librería.

Por cierto descuido,
caí en el olvido,
sólo, sin respaldo,
viví siendo saldo.

En bodegas varias,
sintiéndome paria,
estuve apilado,
dañado, . . . cansado.

Lleno de pesares,
conocí bazares,
anduve en las “ferias”
de las periferias.

En tianguis de barrio,
padecí “mal fario”,
sentí escalofrío,
toqué suelo frío.

Sufrí, cual gusano,
fui de mano en mano,
de gente ignorante,
conducta aberrante.

“Cháchara”, me dicen,
“viejo”, me maldicen,
arrancan mis pastas,
preciosas y castas.

Me rompen las hojas,
que lucen añosas,
me pisan, me avientan,
mi ser desalientan.

Hoy, luzco maltrecho,
mas no soy desecho,
aunque estoy “usado”, . . .
quiero ser comprado.

Respeto exijo,
con celo prolijo,
requiero cuidado,
ser revalorado.

Pues, no soy “pirata”,
de tinta barata,
cultura contengo,
a eso me atengo.

Necesito, urgente,
por lúcida gente,
ser reglamentado
y . . . dignificado.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., a 15 de octubre del 2007
Dedicado a mi papá, Gonzalo Ramos Amaya (QEPD)
Reg. SEP Indautor No. 03-2008-071113112400-14