El anuncio compro libros ayuda atraer los clientes vendedores.
El Cliente llega a la librería, el mercader de libros tiene dos tipos de clientes ,uno compra, se le da más importancia el librovejero, pero nos ocupa hablar del cliente vendedor, sin él la librería no existe, nuestro principal generador de libros es la editorial a través de la librería de nuevo, el hoy vendedor adquiere sus ejemplares a un costo muy por encima de lo que se le pagará al momento de hacer una operación de compra venta; Recuerde que el 10% pagado (subjetivo del mercader) pensado en vender el material representa para el menos del 5% de lo pagado por su precio original en un aparador; El ser sensible a identificar cuando la gente requiere dinero para solucionar un apuro económico es vital para evitar un buen pleito, saber manejar la situación en ocasiones es hacerlo desistir de la venta a mercaderes de viejo y sugerir la venta entre particulares como opción de recurso monetario, sabemos que eso no pasara fácilmente y este cliente tiene varias opciones reales en para reflexionar , como ejemplos:1.- Tirar los libros, 2.- Regalar los libros, 3.- Guardar en cajas, 4.- Venderlos entre sus amigos(realmente difícil) 5.- Regresar al librovejero con la conciencia de reciclaje
Es fácil reconocer al cliente vendedor con el que no se llega al un negocio loable.
1.- Pregunta por teléfono por el costo de los libros que él tiene y usted también.
2.- El cliente vendedor llega a la librería anunciando tener unos libros mencionados días antes u horas.
3.- El cliente vendedor, usualmente alza la voz de manera domínate aún con clientes presentes, le dice a)le ofrezco libros muy buenos-,b)-libros muy caros-, c)-libros muy comerciales-, d)-libros con los que usted ganara-. e)-hará el negocio de sus vida con los libros que le traigo, f)-Mi abuelo dijo que eran caros-.(aunque no sean de el). g) – Me costaron mucho dinero-. h)-En Orta librería me pagan más
Lo mejor que debe usted es pensar, no va hacer un buen trato, recuerde recurrir pagar el 10% de el total de la venta al lector final, si usted se tienta corazón, por faldas, por historias de ancianitas viudas, chicas guapas, que por cierto después de venderle no regresarán, señores de apariencia prominente y prometen llegar con cajas de libros antiguos, es más le juran regalar una biblioteca completa. Ojo no lo crea, ver para creer y cada compra es única y diferente así sea la misma persona el vendedor; Si el cliente vendedor es su amigo, mejor hable con la verdad , compre al 10% o niegue comprar lo que no le conviene.
El cliente vendedor que le dice -ofrezca lo que sea- , usted mencionar la cantidad mínima o máxima a pagar y el aceptará, en caso de no, hacerlo usted no pierde nada.
Las consignaciones en libros usados nunca ha sido negocio en la librería de usado, tiene usted hacer ver cuantos años tiene que regresar por sus libros o dinero, el caso será el primero los libros y el pleito comenzará cuando los vea deteriorados por el polvo y tiempo.
En el momento de revisar los libros para comprar y esto sea en su local, prepare a sus amigos, toquen los libros, ni haga comentarios ni gesticulación alguna, recuérdele lo sagrado de la compra y si le interesa un libro al amigo, dígale que su silencio será recompensado con un buen descuento en libro de ese lote, aunque no se lo cumpla, porque una vez arruinando la compra no habrá lote.
Los clientes compradores en la librería, los abusivos se acercan y toman libros del lote, hacen comentarios, alusivos al costo, ediciones, joyas, grabados, en fin ellos transformados en mercaderes, lo arruinan, busque manera de alejarlos, dígale que tiene un libro en la bodega, por ahí en lo más recóndito del librero, lo mas alto o bajo, si de plano no se despega de la operación, en una distracción del cliente vendedor comente la cliente comprador tajantemente(enseñar lo dientes con espuma sirve), -no toque libros-, -ni diga nada de mi trabajo-; la frase es creatividad de usted, lastima no estamos en el áfrica una lanza es un buen recurso para atajar al depredador., Esto le ayuda a futuros dolores de cabeza.
El Cliente Vendedor en domicilio, es importante tratarlo con suma importancia, recuerde que no es su librería , ahora se encuentra en territorio ajeno, pero no olvide que es ahí donde en ocasiones se encuentran muchos libros a un costo ínfimo, ya que usted tiene que considerar el gasto de la transportación baja el coste de la compra, esto es cuando los ejemplares comunes, cuando se enfrenta a bibliotecas de libros antiguos, el cliente en ocasiones es heredero de la biblioteca, le interesa deshacerse de ella por varios motivos, 1.- No quiere recuerdos; 2.- No le interesan los libros; 3.- Necesita Dinero, 4.- Quiere que otra persona los lea. Recuerde la pasión por los libros y el dinero le pertenecen, las cosas llegarán a usted si la suerte lo permite, y la pauta la marca usted, no hay muchos libreros de viejo en los estados de la republica y los libros serán suyos. Usualmente la técnica común es preguntarle al Cliente Vendedor cuanto es lo deseado por él, si se ajusta a su presupuesto pague por el lote, o bien pida préstamo que le sea otorgado por un amigo o pacto de pagos al vendedor, muchos libreros recurren a pagar las bibliotecas en abonos. En caso de no lograr compra no se desanime; Las visitas frustradas terminan con una buena charla, a mucha gente le interesa tener una buena platica y más si es de un librovejero, El provecho de este tipo de visitas es causar una buena impresión, el cliente vendedor será su mejor recomendación, claro si usted es amable.
La revisión de libros, hacer con calma mientras es un montoncito y usted tiene el dominio del tiempo, hojearlos es necesario esto hace detectar defectos en los libros, como hojas en blanco, mal numeradas, faltantes, hojas rotas, rayadas; conocer los papeles al tacto, rugosos, suaves, satinados, etcétera; al revisar muchos llegas a identificar si tiene objetos aun cerrado el libro, hay hojas rotas, separadores, recuerdos fotos, cartas de amor , florerillas, mariposas, en fin una vez halle una bala 22.
El olor siempre ayuda a identificar la sanidad de el ejemplar o la biblioteca a comprar, evitar olores húmedos, a menos que sean libros del siglos XIX, XVIII , XVII etcétera, los olores ayudan a identificar si contiene hongos, peces de plata, polilla, cucarachas, orines de diferentes animales, orines humanos, perfumes de los dueños, animales agresores al libro. Los libros con parásitos se pueden eliminar, pero no los introduzca dentro de la librería hasta que sanos repare. El daño provocado en ocasiones es irreversible, pero si es un libro antiguo vale la pena conservarlo.
El texto anterior será corregido con el tiempo.
Libreros de Viejo de México, recopilación importante para libreros de viejo, libreros anticuarios, libreros de usado, los primeros pasos del librero de usado, la bibliofilia, ex libris, mercadillo de libros, Ferias de libros , administración de libreria de viejo, anecdotas de libreros de viejo. Este blog no tiene fines de lucro, si quieres añadir tu Librería al Directorio Nacional de Librerías de Viejo , envía un mensaje con tus datos a cesar_diz@hotmail.com, cornosbiblos@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta ¿Como comprar libros?. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ¿Como comprar libros?. Mostrar todas las entradas
viernes, 22 de mayo de 2009
sábado, 18 de abril de 2009
¿Cómo comprar libros usados?, ¿Cómo adquieres los libros?
Aunque uno pudiera pensar que lo más importante en cualquier negocio es vender, al entrevistar al librero Fermín López Casillas nos encontramos con que en una librería de viejo lo más importante es saber comprar.
Con esta conversación queremos invitarte a que conozcas cómo un especialista valora los libros y todos los cálculos que tiene que hacer para ofrecerte lecturas interesantes a bajo precio.
¿Cómo adquieres los libros?
Yo compro los libros aquí en la librería o me llama la gente porque nos anunciamos en la Sección amarilla y en el periódico. En ese caso voy a ver la biblioteca y siempre le pregunto cuánto quiere; por lo general regateamos. Es muy rápido saber cuánto puedo pagar porque ya conozco los libros. De un vistazo de 2 minutos sé más o menos cuánto ofrezco, dependiendo qué haya.
Los libreros llamamos “basura” a los libros que ya nadie quiere ni lee y que se empiezan a acumular. En todas las bibliotecas hay. Por eso uno calcula lo que va a pagar por todos los libros considerando sólo los que van a recuperar la inversión y obtener la ganancia. Por lo común son el 25 ó 30 por ciento del total, aunque claro, hay bibliotecas que son buenas en un 70 u 80 por ciento, pero son muy raras.
Es muy difícil explicar cuáles son los libros útiles. En todos los temas y materias hay libros buenos y malos comercialmente. Los buenos son siempre los clásicos.
Por ejemplo un Don Quijote de la Mancha. Están las ediciones populares: la de Porrúa, la de Austral, la de Editores Mexicanos; en fin, hay muchísimas. En el pasado sucedía lo mismo: hay ediciones de lujo, empastadas, numeradas, ilustradas… Entonces no puedo valorar lo mismo un Quijote de “Sepan cuántos” que uno ilustrado por Doré: el primero lo vendo en 50 pesos y el otro, de Utea en dos tomos, en 600 pesos.
Los títulos de los libros son muy importantes a la hora de ver las bibliotecas. Luego intervienen aspectos como la edición, el estado de conservación del libro, si están ilustrados, si es fina la ilustración, la antigüedad, etcétera. Porque, por ejemplo, hay libros del siglo XVII que no tienen mayor trascendencia (aquí los ofrecemos entre 30 y 200 pesos), y no es lo mismo a un Quijote del XIX.
También hay que tomar en cuenta lo que voy a poder vender, porque si se quedan toda la vida en la librería no es negocio. Sin embargo, por ahí tengo muchos libros que me regaló mi papá cuando puse mi primer local, en 1985, aunque eso es por respeto.
¿Cómo atinarle al precio?
Si te venden una biblioteca de 200 ejemplares debes calcular que antes de 2 meses tienes que vender por lo menos 20: con ellos tienes que recuperar la inversión y obtener una pequeña ganancia para pagar todos los servicios.
El margen de utilidad es entre 50 y 100 por ciento, quitando lo que no sirve y considerando el tiempo de venta de muchos libros que tardan venderse.
Como no subo los precios, una vez etiquetados el margen de utilidad se empieza a apachurrar y ganas menos.
Por eso hay que obtener la utilidad a más tardar en 4 meses; porque si no, en vez de ganancia es pérdida. De ahí que cuando compro me fije en los libros que van a tener salida rápida para saber cuánto pago.
El mundo de Sofía, por ejemplo: con él tienes utilidades pronto. Todo lo de moda se mueve rápido. De ahí que en una biblioteca de 150 a 200 libros que compro, 30 o 40 te deben dar la utilidad del 100 por ciento.
Al principio uno la riega muy feo, pero es el gaje del oficio: pagas más por lo que no se va a vender o vendes más barato de lo que pudiste. Eso se va aprendiendo con la práctica y con el estudio.
Hay que revisar catálogos de libros viejos. Porrúa y otras editoriales importantes sacaban catálogos de libros de Historia de México donde está el precio, los tomos y la descripción. Con esa información analizas los que te llegan a las manos.
Por ejemplo la Historia antigua de México, de Francisco Javier Clavijero. La encuentras como garbanzo de a libra en una biblioteca de unos mil 500 libros que pagas a 10 mil pesos. La etiquetas en 5 mil, un cliente se la lleva por 4 mil y crees que ya la hiciste; según tus cuentas con esa sola venta ya recuperaste el 40 por ciento de la inversión total. Sin embargo, pasan dos o tres años, te llega un catálogo de 1949 y, revisándolo, descubres que lo malbarataste. Si en ese entonces lo vendían a mil pesos y el dólar estaba a 7,5 pesos deberían ser 7 mil quinientos de ahora, aunque es sólo una idea. Hoy, con el Internet, los encuentras valuados internacionalmente; pero esto te puede causar muchos problemas si no tomas en cuenta cuál es tu mercado. El precio en Italia no es el mismo que puedes manejar aquí.
¿Es negocio?
Yo pienso que en cualquier ciudad capital debe haber, por lo menos, una librería de viejo, pero bien establecida.
Es un negocio noble y generoso si lo sabes trabajar y te arriesgas. Mi papá siempre nos dijo que lo más importante de un librero es comprar. Debes renovar tu material para que la gente vea cosas distintas y regrese. Es la primera premisa: renovar constantemente tu material para que el cliente no se aburra. Por eso no hay que gastar el dinero que se gana sino reinvertirlo constantemente.
Si te ha llamado la atención el contenido de este artículo y quieres conocer otros aspectos del negocio de las librerías de viejo, te invitamos a leer “¿Cómo comprar libros usados?”, “El inframundo de los libros”, así como a consultar el “Directorio nacional de librerías de viejo”.
Refencia:
http://sepiensa.org.mx/contenidos/2006/s_libreriasdeviejo/6comprar/p1.html
Con esta conversación queremos invitarte a que conozcas cómo un especialista valora los libros y todos los cálculos que tiene que hacer para ofrecerte lecturas interesantes a bajo precio.
¿Cómo adquieres los libros?
Yo compro los libros aquí en la librería o me llama la gente porque nos anunciamos en la Sección amarilla y en el periódico. En ese caso voy a ver la biblioteca y siempre le pregunto cuánto quiere; por lo general regateamos. Es muy rápido saber cuánto puedo pagar porque ya conozco los libros. De un vistazo de 2 minutos sé más o menos cuánto ofrezco, dependiendo qué haya.
Los libreros llamamos “basura” a los libros que ya nadie quiere ni lee y que se empiezan a acumular. En todas las bibliotecas hay. Por eso uno calcula lo que va a pagar por todos los libros considerando sólo los que van a recuperar la inversión y obtener la ganancia. Por lo común son el 25 ó 30 por ciento del total, aunque claro, hay bibliotecas que son buenas en un 70 u 80 por ciento, pero son muy raras.Es muy difícil explicar cuáles son los libros útiles. En todos los temas y materias hay libros buenos y malos comercialmente. Los buenos son siempre los clásicos.
Por ejemplo un Don Quijote de la Mancha. Están las ediciones populares: la de Porrúa, la de Austral, la de Editores Mexicanos; en fin, hay muchísimas. En el pasado sucedía lo mismo: hay ediciones de lujo, empastadas, numeradas, ilustradas… Entonces no puedo valorar lo mismo un Quijote de “Sepan cuántos” que uno ilustrado por Doré: el primero lo vendo en 50 pesos y el otro, de Utea en dos tomos, en 600 pesos.
Los títulos de los libros son muy importantes a la hora de ver las bibliotecas. Luego intervienen aspectos como la edición, el estado de conservación del libro, si están ilustrados, si es fina la ilustración, la antigüedad, etcétera. Porque, por ejemplo, hay libros del siglo XVII que no tienen mayor trascendencia (aquí los ofrecemos entre 30 y 200 pesos), y no es lo mismo a un Quijote del XIX.
También hay que tomar en cuenta lo que voy a poder vender, porque si se quedan toda la vida en la librería no es negocio. Sin embargo, por ahí tengo muchos libros que me regaló mi papá cuando puse mi primer local, en 1985, aunque eso es por respeto.
¿Cómo atinarle al precio?
Si te venden una biblioteca de 200 ejemplares debes calcular que antes de 2 meses tienes que vender por lo menos 20: con ellos tienes que recuperar la inversión y obtener una pequeña ganancia para pagar todos los servicios.
El margen de utilidad es entre 50 y 100 por ciento, quitando lo que no sirve y considerando el tiempo de venta de muchos libros que tardan venderse. Como no subo los precios, una vez etiquetados el margen de utilidad se empieza a apachurrar y ganas menos.
Por eso hay que obtener la utilidad a más tardar en 4 meses; porque si no, en vez de ganancia es pérdida. De ahí que cuando compro me fije en los libros que van a tener salida rápida para saber cuánto pago.
El mundo de Sofía, por ejemplo: con él tienes utilidades pronto. Todo lo de moda se mueve rápido. De ahí que en una biblioteca de 150 a 200 libros que compro, 30 o 40 te deben dar la utilidad del 100 por ciento.
Al principio uno la riega muy feo, pero es el gaje del oficio: pagas más por lo que no se va a vender o vendes más barato de lo que pudiste. Eso se va aprendiendo con la práctica y con el estudio.
Hay que revisar catálogos de libros viejos. Porrúa y otras editoriales importantes sacaban catálogos de libros de Historia de México donde está el precio, los tomos y la descripción. Con esa información analizas los que te llegan a las manos.
Por ejemplo la Historia antigua de México, de Francisco Javier Clavijero. La encuentras como garbanzo de a libra en una biblioteca de unos mil 500 libros que pagas a 10 mil pesos. La etiquetas en 5 mil, un cliente se la lleva por 4 mil y crees que ya la hiciste; según tus cuentas con esa sola venta ya recuperaste el 40 por ciento de la inversión total. Sin embargo, pasan dos o tres años, te llega un catálogo de 1949 y, revisándolo, descubres que lo malbarataste. Si en ese entonces lo vendían a mil pesos y el dólar estaba a 7,5 pesos deberían ser 7 mil quinientos de ahora, aunque es sólo una idea. Hoy, con el Internet, los encuentras valuados internacionalmente; pero esto te puede causar muchos problemas si no tomas en cuenta cuál es tu mercado. El precio en Italia no es el mismo que puedes manejar aquí.
¿Es negocio?
Yo pienso que en cualquier ciudad capital debe haber, por lo menos, una librería de viejo, pero bien establecida.
Es un negocio noble y generoso si lo sabes trabajar y te arriesgas. Mi papá siempre nos dijo que lo más importante de un librero es comprar. Debes renovar tu material para que la gente vea cosas distintas y regrese. Es la primera premisa: renovar constantemente tu material para que el cliente no se aburra. Por eso no hay que gastar el dinero que se gana sino reinvertirlo constantemente.
Si te ha llamado la atención el contenido de este artículo y quieres conocer otros aspectos del negocio de las librerías de viejo, te invitamos a leer “¿Cómo comprar libros usados?”, “El inframundo de los libros”, así como a consultar el “Directorio nacional de librerías de viejo”.
Refencia:
http://sepiensa.org.mx/contenidos/2006/s_libreriasdeviejo/6comprar/p1.html
Suscribirse a:
Entradas (Atom)