lunes, 2 de noviembre de 2009

De Manuel Porrúa a Miguel Angel Porrúa Homenaje a Manuel Porrúa

De Manuel Porrúa a Miguel Angel Porrúa
Homenaje a Manuel Porrúa
Adolfo Castañón
La historia del libro en México no se podría escribir ein recapitular la historia de la familia de editores y libreros que lleva el apellido Porrúa. Familias, habría que decir pues esta viña cuenta con varias cepas. Mi padre, Jesús Catañón Rodríguez, amigo de libros y libreros, nos enseñó a distinguir a mi hermana y a mí entre las tres familias principales: estaban “los Porrúa de Argentina”, editores de libros jurídicos y de la legendaria Colección Sepan Cuantos... con José Antonio Pérez Porrúa a la cabeza. Con ellos, había trato amigable pero no, que yo sepa, intimidad. Seguían, luego, “los Porrúa de Guatemala”, que en la esquina de esta calle con Seminario llevaban una librería de rancio abolengo. Era la Antigua Librería robledo. Aquella casona vasta y mieteriosa se me aparecía como un sitio entrevisto en sueños, y don Rafael Porrúa, el fino amigo de mi padre, se me figuraba un caballeresco descendiente del Quijote con su mirada distante y nostalgia, su sonrisa bondadosa, sus trajes de tweed ingles y su eterno cigarrillo sin filtro entre las manos.
Estaba por fin, Manuel Porrúa con su librería en la calle de Cinco de Mayo. Robusto y de mediana estatura, calvo y de vivaces y pícaros ojillos, Manuel -don Manuel para mis años infantiles- era, entre los Porrúa, el que sostenía con don Jesús, mi padre una amistad mas proxima y casí diría fraterna. Era también el mas convivial, según creo y le gustaba organizar en los altos de su librería de Cinco de Mayo brindis de fin de año y tertulias organizadas con diversos motivos (el paso o la despedida de algún autor o investigador extranjero, la publicación de un libro). Corrían los ultimos años cincuenta primeros sesentas. Allí se reunían personajes como Óscar Castañeda Bartres, Gabriel Saldívar, francisco Liguoi, Domingo Martínez Paredes, Arturo Araujo José Miguel Quinta y otros más cuyas corbatas recuerdo pero cuyos nombres he olvidado. Manuel Porrúa era de esos mexicanos afortunados que lo son por elección y por gusto. No lo unían a este país lazos de sangre, ni las cadenas del esfuerzo sostenido a lo largo de varias generaciones sino una rara fascinación -poco común incluso entre los mismos fascinados- por la historia de México, sus documentso y monumentos, sus enredos y episodios y una emoción no menos intensa por la tierra, el paisaje y los hombres y las mujeres de México. En las vitrinas de aquel salón, don Manuel iba exhibiendo sus tesoros: ahí vimos por primera vez un codice fascimilar (el Borgía, preparado por E. Seler), unas de las láminas de Egerton, un grabado de Ruelas, una litografía de Nebel o una Inundación Castálida.
Ese amor por las antigüedades mexicanas, esa bibliofilia ardiente y de vislumbres que rayaban en loépico (¡Cuántos esfuerzos había que hacer para que los libros no se fueran de México!) me parecía -y aun me lo sigue pareciendo- como un signo de nobleza en un país enamorado de la destrucción y la discontinuidad. En México y en Hispanoamérica no existen, es verdad aristocracias, grupos o familias identificados con la memoria profunda, artística y cultural del país. Tal papel lo suple un puñado de familias intelectuales y artistas que van transmitiendo el centro de la historia y poniendo pintos sobre las íes y las jotas, acentos y puntucación en la palabras y frases de la historia.
No era don Manuel Porrúa un heredero de familia ilustrada. Pero su amor a México y a su cultura – en ese orden- lo llevo a heredar su ilustración y su diligencia a su hijo Miguel Ángel quien muy pronto – en 1978- se independizó y se fue a poner casa -digo Librería- propia. Al igual que su padre Miguel Ángel ha querido ser un librero en el antiguo sentido europeo: un comerciante de libros antiguos y modernos y, además, un editor. Como editor, Miguel Ángel Porrúa ha sabido seguir las huellas del andador paterno. Pero si don Manuel coleccionaba libros mexicanos, Miguel Ángel se a dedicado a editarlos. Y si al padre le atraía el pasado, al hijo lo veremos, además, atraído por el presente y por el futuro, pues en su catálogo de historia y de ciencias sociales se pueden descifrar no pocos de los procesos y gestas del México actual y por venir.
Miguel Ángel , al igual que su padre don Manuel, sabe practicar -como diría Montaigne- el ate de la entre gente, de saber estar entre las personas escuchándolas y dando a cada uno su lugar.

Adolfo Castañón
“Manuel Porrúa” Agosto de 1998
México
Páginas 3-4

viernes, 14 de agosto de 2009

Promueve el ICA la lectura con cuatro programas y 36 empleados

Por Susana Rodríguez

La Jornada 14 de Agosto 2009

El Instituto Cultural de Aguascalientes (ICA), tiene cuatro iniciativas de fomento a la lectura, el Programa Nacional de Salas de Lectura, la Feria del Libro y PROARTE, el programa Leer es…, Alas y Raíces a los niños, que tiene una sección de literatura. En todos ellos de una u otra forma cuentan con apoyo de Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), según una información solicitada a través de transparencia.

Entre esos cuatro programas dos se sostienen en su gran mayoría con recursos estatales y son la Feria del Libro y el programa de formación artística para niños PROARTE, aunque en el caso de la feria se organiza y realiza en coordinación con la dirección general de publicaciones de CONACULTA, al igual que el Programa Nacional de Salas de Lectura.

El programa Leer es... lo realizan en coordinación con apoyos y donativos del Consejo Nacional de Cultura y del Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA) y Alas y raíces a los niños aguascalentenses se realiza en coordinación con la dirección de vinculación del consejo nacional.

En cuanto a la inversión de dineros, la información acotada en la respuesta de transparencia no define a ciencia cierta cuál es el presupuesto que específicamente el ICA destina para estos proyectos de fomento a la lectura a excepción del PROARTE, del que se hace cargo al cien por ciento y en el que se han ejercido en lo que va del año, 593 mil 901 pesos invertidos para el pago de los sueldos de los 30 talleristas de la sección de literatura, además de los materiales que ellos compren para trabajar con los niños en las escuelas.

El informe de transparencia hace constar que CONACULTA proporcionó un apoyo de 2 millones de pesos, de los que se han ejercido un millón 797 mil 313 pesos, de este presupuesto restan 202 mil 687 pesos; bajo el concepto de Fondo especial para el fomento a la lectura, el estado aportó 360 mil pesos, la federación aportó una suma similar con lo que se integra un fondo de 720 mil pesos; en el Fondo especial para la cultura infantil aportará para la Feria del Libro 2009, 180 mil pesos, aunque no especifica si esta última aportación es por parte de la federación o el estado, es por eso que al final resulta complejo hacer una suma de una cantidad total de inversión del ICA en fomento a la lectura, aunque ellos dan por total, 3 millones 291 mil 214, en donde se cuentan las aportaciones de CONACULTA y del gobierno federal en otros fondos.

A través de los diferentes programas de fomento a la lectura se benefician alrededor de 200 mil personas que de manera directa o indirecta obtienen algún beneficio de estos programas, el 80 por ciento es población infantil y juvenil, el otro 20 está repartido entre adultos y personas de la tercera edad.

En el fomento a la lectura del Instituto, trabajan dos personas en el Fondo estatal de fomento a la lectura, dos para el programa Leer es…, dos para Alas y raíces a los niños, dos para la Feria del Libro que reciben apoyo de las dos personas del fondo estatal y 30 talleristas del PROARTE.


Fuente: http://lajornadaaguascalientes.com.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=5161&Itemid=8:testset

martes, 7 de julio de 2009

La novela es el género con más ventas en las librerías locales (Aguascalientes)

La jornada

Susana Rodríguez

Las ventas en las librerías de la ciudad varían mucho en cantidad, pero lo que sí es una constante es que la poesía no ocupa el primer lugar. Al hablar específicamente de literatura, la novela se lleva el primer lugar sin importar cuál sea la editorial, el lector llega siempre preguntando por autores o títulos.

En la ciudad pueden encontrarse librerías de todo tipo, unas muy comerciales, otras más intelectuales o especializadas, las librerías de usado y las que pertenecen a la red de Educal que se ha especializado en arte, donde además de libros también se venden artesanías propias del estado.

Cada una en su tipo tiene diferentes niveles de venta, en la librería de Casa Terán venden alrededor 300 ó 350 libros en un mes, en la librería Cristal en promedio le duplican la cantidad y una librería de usado vende aproximadamente 60 títulos en un mes; aunque la dinámica en cada una de ellas es totalmente diferente.

Según el portal de internet de Educal, la librería de Casa Terán pertenece a una red de 94 librerías en todo el país lo que le permite intercambiar o conseguir libros con mayor facilidad entre las editoriales.

Jesús Horacio Ramírez Marín, encargado de esta librería comentó que no existe una preferencia marcada por una editorial, sino que venden un poco de todo, donde sí se nota una tendencia es en el género literario, la mayoría prefiere las novelas. Del 25 al 30 por ciento de las ventas de la librería llegan buscado poesía, lo demás son novelas y libros de arte.

“Buscan sobre todo a los poetas reconocidos, pero también cuando se edita un libro aquí en particular como es novedad la gente viene y pregunta por él”.

Si una persona pide un libro, generalmente se lo consiguen en una semana aunque hay algunos más especializados o antiguos en los que llegan a tardarse hasta un mes, pero el lector puede estar seguro de que va a llegarle.

Libros como Harry Potter, Las crónicas de Narnia, El viaje del Elefante de Saramago y Nocturna de Guillermo del Toro que está por llegar, de las ediciones del ICA, lo que más se vende es la revista de Parteaguas, los de la colección de primera obra y los de Anita Brenner.

En el caso de la librería de usado, César Gómez Díaz, encargado de la librería Bibliofilia comentó que lo que él más vende es superación personal, novela, algunos libros técnicos de matemáticas o física, aunque es importante tomar en consideración que el manejo de una librería de usado poco o nada tiene que ver con una de nuevo.

A través de su librería ha vendido libros del ICA tanto usados como nuevos, aunque con él la venta es muy lenta y la mayor parte de este material se vende con personas que vienen de otros estados.

Sin embargo, la poesía, como él mismo lo dijo para ser un estado que tiene el premio nacional de poesía ha bajado mucho la venta del año 2000 hacia acá, recordó que su primer cliente de poesía cuando César llegó de la ciudad de México fue Juan Pablo de Ávila.

Laura Elena Esparza, es gerente de la sucursal de Librería de Cristal en Aguascalientes, ellos venden alrededor de 700 libros en un mes, de esos la mayor demanda es de novelas, superación personal, computación y leyes. Del total de libros vendidos en un mes, de poesía se venden alrededor de 30 libros, tanto de autores conocidos como de otros que no lo son tantos y en su mayoría adquieren antologías.

La gente que llega a buscar un libro no busca editoriales específicas, más bien quiere títulos y autores y ellos no tienen a la venta, libros del Instituto Cultural de Aguascalientes.

Otro espacio donde también se venden ediciones del ICA y que según su encargado, Juan Pablo Castañeda, las ventas son aceptables es en la librería de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, donde no especificó qué es lo que más se vende de estos, pues es un poco de todo.

Fuente : http://lajornadaaguascalientes.com.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=4034&Itemid=8

jueves, 2 de julio de 2009

2a Exposicion de libros Municipal de Aguascalientes

Invitamos a los lectores a
2a Expo Venta de Libro Municipal ,junto al Palacio de Gobierno
de las 10 de la mañana a las 21:00
participan librerías de la ciudad Aguascalientes,
con precios especiales

Del 28 de Junio al 4 de Julio 2009

"El mejor candidato, El LIBRO"
Entrada libre

Asociación de Libreros de Aguascalientes

martes, 23 de junio de 2009

Como iniciar una librería en la calle.

Como iniciar una librería, en la calle.

Un aspecto fundamental del librero de viejo es pasar por la calle, sí el lugar donde usted y sus libros se sienten desprotegidos, ante las inclemencias del tiempo, como lo son los días soleados que arrugan los libros, los días lluviosos que dejan perdidas cuando se mojan por completo; Estas inclemencias son vanas comparadas con las vicisitudes del carácter humano, imagínese antes de asomarse el sol, usted tiene sus cajas de libros listos para iniciar ese día, esperado como bueno, porque compro ejemplares a su gusto y considera que cualquier lector hará de uno de sus libros adquisiciones, eso no sucederá, no albergue esperanzas, recuerde inicia el día, y el primer cliente le solicita el libro más caro $1000.00 y hace a usted el ofrecimiento de $100.00, le argumenta que usted lo compro en $90 y le asegura que usted es un no tiene ética, en fin algo triste porque hasta usurero le dijeron, lo único posible que es usted conserve el libro en las manos y se recuerde que un descuento a cualquiera le agrada por ser considerado como cliente, no así el abuso de un cliente, usted es el dueño del negocio. La importancia de vender en la calle, en un tianguis como se le conoce en México, es eso estar expuesto a un sin fin de variantes Humanas que no sienten respeto por el libro como motor de conocimiento. El exponerse como vendedor en la calle por lo menos unos seis meses forja carácter, los mercaderes de Viejo que cuenta con escasa experiencia combinada a corta edad educa demasiado para el futuro. El establecimiento de librería de viejo, no permite muchas de esas situaciones, es más impone más prestigio, que tener un puesto de libros en la calle y específicamente en el piso. El regateo ya no será tan habitual, claro si usted se deja como en el caso de Aguascalientes, un cliente que obtiene un descuento , al día siguiente desea el doble, no solo costumbre maña, al poseer el dinero ellos acostumbrados a comprar voluntades, no conocimiento.
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Los primero pasos del librero usado en México implican que haya pasado por la calle, la experiencia de vender al aire libre o en tianguis fortalece el espíritu y es inigualable, esto prepara para mantener buenas relaciones interpersonales en un local establecido. Por otra parte aprende uno muchas cosas como el tipo de demanda lectores, dependiendo la zona de la ciudad, cuantos libros cargar por un espacio determinado, plásticos para ocupar cubrir el piso, los plásticos para cubrir los libros en caso de lluvia leve, bien así los plásticos para cubrir las cajas en caso necesario de lluvia torrencial, buscar un lugar alto para que no se mojen o de plano descartar venta ese día, hay diferentes tipos de papeles, estos al sentir la humedad se arrugan, otros absorben tanta humedad sin mojarse que pueden pegar sus hojas y ser difícil su separación sin dañar el libro. Recomendación si los libros estarán en el piso haga usted de meteorólogo y busque los posibles causes del agua, una forma inmediata de guardar en caso de lluvia fuerte o cubrir en caso de brizna. Un factor que también afecta es el Sol, cuando no hay nada que cubra de los rayos solares sus ejemplares expuesto tienden a decolorarse, a deformarse, otros a tomar formas arrugadas, los de pastas, no es fácilmente recuperan su forma original al deformarse usualmente la pasta se arquea hacia fuera del libro. En caso de Sol busque las la forma de acomodarse en mayor tiempo de sombra durante la jornada, el visualizar las horas mayor exposición del sol un árbol, una sombrilla, otro puesto ambulante, un edificio, etcétera, le pueda dar una buena sombra.

Hay una regla entre mayor sea el espacio de exposición, la venta también lo será, pero recuerde escoger los ejemplares de mayor demanda del momento en función de que usted los tenga. La selección de las cajas hágala usted ergonómicamente, puede llenar dos cajas de gran tamaño y llevar doscientos libros en promedio pero será difícil el traslado y carga, recuerde afinar su traslado en taxi, remolque o ayuda de amigos que le trasladen, muchos libreros de viejo llevan en varias mochilas sus libros esto con el fin práctico, si las cajas son de tamaño mas pequeño podrá manejarlo mejor.

El exponer lo libros en el piso, el lector y cliente interpreta que su precio tiene que ser menor, y esto sujeta al regateo, por obviedad usted tiene hacer descuento al que seleccione mas ejemplares para llevar al momento, cuando no hay ventas el final del día se acerca y tiene que cargar con los libros, uno en ocasiones desesperadas acepta cualquier oferta, para el transporte o comida. La recomendación general de un librero de viejo experimentado es: por lo menos para los nuevos libreros de viejo pasar en la calle al menos seis meses, esto garantiza ser librero de hambre, y no dejar caer la librería una vez abierta, luchar por mantenerla abierta como universo de libertad.
Las objetos más necesarios para una exposición en la calle o feria de libro callejera 1. Cinta adherente, 2.Libreta para anotaciones de clientes y futuras compras de libro. 3. Plásticos necesarios, 4.- Promociónales del local si ya lo tiene o donde lo puede encontrar. 5. Dinero suficiente para regresar. 6. Motivación para vender.

Los clientes amigos en toda exposición, ellos llegan, no sabe de donde pero mientras usted mantenga una buena platica, ellos invariablemente llegarán , los clientes amigos son importantes, ellos colaboran sin sueldo, ayudan cuando usted va al sanitario, o cuando necesita cambiar y el lugar es lejos, o vender porque el sabe, conoce mejor sus libros que usted, el tiene la ambición secreta de sus libros, y recónditamente ser librero, responsabilidad que no asume por representar un riesgo a correr y lo con usted. Estos amigos pueden pasar todo el trance desde que inicia la jornada hasta que ha dejado sus libros seguros en su casa o local. Tenga usted malicia, son pocos los clientes amigos que le roban pero sucede y cuando ocurre es muy molesto, aprenda a saber en quien confiar, esto mismo sucede en la librería.

Los clientes son diversos los que tomaran un libro y verán otro, otro y no compraran nada, pero el hecho de tener gente cerca es sugiere compra a otros lectores, Los clientes decididos son los que ven un libro preguntan el precio y se lo llevan de inmediato, otros alegaran precios con aire insultante que debe saber manejar cuando hay otros clientes, esto le dará seguridad para manejar situaciones. Los clientes vendores, evite este tipo de tratos frente a otros clientes, le ahorran dolores de cabeza.

Esto de participar en la calle le recuerda que la librería es un lugar valioso para mantener los libros y ofrece comodidades, con la experiencia aceptará las invitaciones a ferias de libro sabedor de que representa un esfuerzo supremo y pagar el precio de un stand representa seguridad mesa de exposición, publicidad, protección de condiciones climáticas adversas, yo me había propuesto no regresar a vender en la calle pero la necesidad y experiencia me solicito proponer exposiciones no solo individuales, sino colectivas, de esa manera se acerca más la gente al libro.

La mayoría de los comerciantes que comienzan en la calle creen loable el llevar doscientos libros por decir una cantidad mínima y vender cuarenta libros, consideran ventaja, por que dicen venden más que en una librería que tiene 15,000 ejemplares y vende cuarenta libros, muchos se quedan vendiendo en la calle viéndolo como una ventaja, la decisión final es suya.
En Aguascalientes hay solo tres opciones para vender en el piso: 1. La “Casa Terán” del Instituto Cultural de Aguascalientes, los sábados de las 10:00 a 15:00 horas esto es gratuito, los informes son con Juan Manuel Muñoz; 2.El Tianguis o mercado ambulante entre tomate, sartenes, ropa, etcétera, los días que se acomoden en diferentes puntos de la ciudad, es necesario entrevistarse con el líder del mercado y pagar la cuota diaria; 3. Solicitar un punto de venta en la ciudad en las oficinas del muncipio, afuera de una universidad un mercado, plaza, etcétera, pagar cuota o derechos de piso , las oficinas del municipio lo enviaran a la dependencia de mercados a ellos no les importa que sean libros, mecates o aguacates pero usualmente los niegan bajo el argumento de que no se permite el ambulantaje, así son pocos los que han logrado un punto fijo en la ciudad.

domingo, 21 de junio de 2009

La calle del libro usado en Aguascalientes

Ha bajado venta de libros usados hasta 50 por ciento en los últimos cuatro años
por Susana Rodríguez
Saturday, 20 de June de 2009

Los últimos cuatro años han sido los más difíciles para las librerías de usado y ha sido en gran parte por la proliferación de nuevas plataformas que ofrece internet para que los jóvenes accedan a información y literatura en línea; sin embargo existe la posibilidad de que la letra impresa se vuelva un “objeto” de museo y en el futuro sean arqueólogos de la literatura quienes rescaten estos objetos valiosos, dijo en entrevista César Gómez Díaz, presidente de la asociación de libreros de Aguascalientes.

Los mayores de 35 años son los que se han quedado con la lectura y el desinterés de los jóvenes, la migración de los lectores que eran clientes y las nuevas dinámicas de la lectura han bajado las ventas hasta un 50 por ciento y extrañamente quienes compran son personas foráneas que buscan libros de su propia región.

En cuanto a la esperanza de los libros, considera que dentro de los próximos diez años quienes tengan una biblioteca en su casa, se van a volver como en un momento determinado fueron los pergaminos, una referencia histórica. Le va a dar el sabor de arqueología para encontrar las cosas y sustentarlas.

César tiene desde hace nueve años sus librerías en Aguascalientes y uno de sus proyectos es ahora construir una calle de libros usados sobre la calle Matamoros, “no es Donceles, pero se puede construir un rincón donde los libros sigan vivos”, señala. Cuando ellos llegaron a la ciudad había personas que iban hasta tres veces a la semana para comprarles, a ellos les pareció extraño, pero luego se dieron cuenta que se debía a que eran únicos en su giro.

“Aquí al llegar los primeros temas que se empezaron a vender fueron los de la segunda guerra mundial, las biografías, la novela rosa, cosas que pensé que no se iban a vender jamás y como estaban en siete o diez pesos la gente se llevaba muchos de una sola compra”.

Una de las novedades que ellos trajeron fue la variedad de libros que además tenían muy organizados, tanto que cuando llega un cliente en menos de 20 segundos tenían en sus manos lo que estaban buscando, podían hojear completos los libros e incluso leerlos, siempre y cuando no se los llevaran a menos que los pagaran antes.

Hay ahora ya varios libreros que tienen el mismo interés, Adalberto, Daniel Gómez y Juan Cadena, son algunos de quienes tienen la intención de abrir nuevamente un espacio y aunque los locales no son tan grandes, al distribuirse en diferentes espacios habría mucha variedad para el lector y se vuelva además un punto de referencia para la gente.

Por esa librería ha pasado gente que ahora ya tiene cargos importantes, son médicos o hace ya varios años que recurrieron al libro usado porque era prácticamente el único lugar donde encontraban lo que estaban buscando.

Una librería de viejo engancha a sus clientes cuando le tiene constantemente novedades. El material lo consiguen con diferentes personas que llegan a ofrecerles, en ocasiones con unos cuantos a veces llegan a ser hasta tres mil; lo que ellos revisan principalmente es que estén sanos; es decir, que no tengan polilla, no estén mojados, no tengan hongos y que sean comerciales para que no se pasen años guardados en los estantes.


Fuente : http://lajornadaaguascalientes.com.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=3526&Itemid=8:testset

Libros y Librerías S/N Librería Alcancia


Librería Alcancia

Adalberto hombre familia y libros, sus inicios en los libros fue por la afición a la lectura, desde los 11 años, nos comenta - uno mis primeros libros fue el Quijote, otro la biografía de Galileo-; Comenzó en intercambio de libros por gusto de compartir los leidos, principios de los años noventas El inicio de mercadeo de los libros fue por la crisis económica en año 95, exponer la venta de libros en la calle en un tianguis llamado la “Linea de fuego” enfrascado entre articulos usados diversos ofrecia sus libros, con una grata experiencia sin dejar de asistir constantemente mercado. En año 2002 se acercó al tradicional Tianguis sábatino de “Casa Terán”, - En este tianguis se conoce todo tipo de personas, -adquieres experiencia en la compra venta de libros usados-.
En año 2004 abre su primera librería de viejo en el fraccionamiento Ojocaliente al Oriente de la ciudad, el punto de venta no fue muy funcional, así que en diciembre 2008 cerró, pero abre en otra en la calle Matamoros en el centro de Aguascalientes esto en el año del 2009; Escogio la calle Matamoros por el reconocimiento en comercio de libros usados, en este punto hay mas intercambio, más interesados en libros usados. Adalberto le gustan como muchos mercaderes los libros antiguos , las ediciones raras y en su pequeño local encuentra joyas bibliografícas interesantes como “Le Mousine Rustique” 4 ejemplares de del siglo XIX.
El nombre de “Alcancia” por Alcanzor del arabe, bola de fuego,
siente que el concocimento en los libros es como un bola de fuego. La Librería Alcancia se encuentra en la Calle Matamoros norte #105, la calle del libro, Centro Histórico de Aguascalientes, abre de lunes a sábado de 9:00 a 14:00 y 16:00 a 20:00 horas.

http://libreriaalcancia.blogspot.com/